El objetivo de la supervisión de los proyectos y programas es apoyar la gestión de los mismos. Contribuye a gestionar sus riesgos. Se trata de recopilar datos, de forma sistemática y permanente, para su posterior análisis (revisión y evaluación) y para una toma de decisiones informada.

A menudo la supervisión se centra principalmente en los insumos, las actividades y los resultados del proyecto o programa. También debe analizar la forma en que sus realizaciones pueden influir eficazmente en los resultados y en el impacto a los que aspira el proyecto o programa. Una supervisión adecuada es fundamental para garantizar la responsabilidad necesaria en materia de rendimiento y resultados de un proyecto o programa.

Una de las funciones clave de los gestores operativos es comprobar y, en su caso, fomentar la actualización y mejora de la concepción de los proyectos, planes de trabajo y demás instrumentos de gestión. Los gestores operativos deben evaluar la calidad o capacidad de los mecanismos de supervisión existentes, a fin de garantizar la calidad de las operaciones.

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